Con su abogado a cuestas, Rudy Giuliani viajó a Mar-a-Lago en los últimos meses con la misión de hacer un llamado personal y desesperado al expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, para que pagara sus cuentas legales. Al ir en persona, le dijo a CNN una fuente familiarizada con el asunto, Giuliani y su abogado Robert Costello creían que podían explicar cara a cara por qué Trump necesitaba ayudar a su exabogado con sus crecientes facturas legales.

Giuliani y Costello viajaron a Florida a fines de abril, donde tuvieron dos reuniones con Trump para discutir los honorarios legales de siete cifras de Giuliani, e hicieron varios comentarios sobre cómo pagar las facturas de Giuliani era, en última instancia, lo mejor para Trump.

Pero el expresidente, que es notoriamente estricto en cuanto a echar mano de sus propias arcas, no parecía muy interesado. Después de que Costello hizo su presentación, Trump acordó verbalmente ayudar con algunas de las facturas de Giuliani sin comprometerse a ninguna cantidad o cronograma específico.

Trump también acordó pasar por dos eventos para recaudar fondos para Giuliani, dijo otra fuente.

Otra fuente le dijo a CNN que Trump solo acordó cubrir una pequeña tarifa de un proveedor de datos que aloja los registros de Giuliani. Y meses después, el PAC Save America de Trump pagó US$ 340.000 a ese proveedor, Trustpoint, según muestran los archivos de la campaña federal. CNN ahora ha confirmado que el pago estaba destinado a liquidar la factura pendiente de Giuliani con la empresa.